viernes, 9 de enero de 2026

Historia y anécdotas del videoclip "Yo seguiré aquí"

“YO SEGUIRÉ AQUÍ”

Un videoclip grabado sobre ceniza, con el incendio aún presente, y con la colaboración de las Mascaradas de Ávila.

El 8 de enero de 2026, Kylowatios estrenamos el videoclip para el tema “Yo seguiré aquí”, una pieza que forma parte del camino hacia nuestro próximo álbum, No Doblegarás, y que nace como un proyecto reivindicativo: una denuncia directa por el mayor cuidado de la tierra y de los montes.

La canción habla de la Madre Naturaleza. No desde la postal bonita, sino desde el límite: desde la herida, la rabia y la advertencia.

Y para contar eso con verdad, el vídeo cuenta con la colaboración de varias Mascaradas de Ávila -Las Toras de El Fresno, Harramachos de Navalacruz y Cucurrumachos de Navalosa-, cuya presencia convierte el paisaje calcinado en un escenario ancestral: lo humano unido a la tierra, lo antiguo hablando con lo presente, y el bosque mirándonos con ojos que no parecen de este mundo.



Menciones especiales

Antes de entrar en la historia, queremos hacer una mención especial a Alex Grelha, responsable de la grabación y la edición del videoclip.



Trabajar con Alex ha sido una gran suerte: por su dedicación, por su paciencia en un rodaje especialmente delicado, y por su gusto a la hora del montaje. Ha entendido perfectamente el sentido que queríamos dar a los diferentes momentos y escenas, sabiendo cuándo una imagen debía respirar y cuándo tenía que golpear.

En el tramo final del vídeo consiguió además un cierre especialmente potente, completándolo con tomas de Ángel a la guitarra que refuerzan el peso de la parte instrumental, justo donde lo pedía la historia y la musicalidad.

En este proceso también fue fundamental el trabajo de Cris Meléndez, que nos acompañó documentando fotográficamente todo el rodaje. Gracias a ella conservamos recuerdos fantásticos de aquella tarde: imágenes preciosas, humanas y muy valiosas de un día intenso que quedará marcado para nosotros.



El origen: cuando el fuego vuelve

Esta canción empezó a fraguarse en un momento muy concreto: el incendio de La Paramera (agosto de 2021). Aquello dejó en nosotros una marca fuerte.

Cuatro años después, coincidiendo con la grabación de los temas en el estudio, Ávila ardía de nuevo. Esta vez el fuego devoró, entre otros grandes parajes, los montes del Barranco de las Cinco Villas. Y en ese contexto, el mensaje se volvió inevitable: la Madre Tierra puede regenerarse, sí, pero no tiene prisa. El que se queda sin tiempo es el ser humano.


Una frase resume todo el proyecto y lo atraviesa de principio a fin:

“Ella no tiene prisa. Es nuestro tiempo el que se agota.”


La inspiración del título: “Nature is Speaking”

El título “Yo seguiré aquí” se inspira directamente en el vídeo “Nature is Speaking”, de Conservation International (CI), con Julia Roberts interpretando a Mother Nature.

Después de un discurso muy potente, aparece una frase que lo cambia todo. El mensaje, dicho desde la perspectiva de la Naturaleza, es esencialmente este:

“Como escojas vivir cada día, sea considerándome o ignorándome, a mí no me importa. De un modo u otro, tus acciones determinarán tu destino, no el mío. Yo soy naturaleza. Yo seguiré adelante. Yo estoy preparada para evolucionar. ¿Lo estás tú?”.

Ahí se entiende el corazón de la canción: no es una súplica, es una sentencia.


Dónde y cuándo se grabó

El videoclip se grabó el 18 de agosto de 2025 en distintas localizaciones del Valle del Tiétar: Cuevas del Valle, El Arenal y Mombeltrán.

Se rodó literalmente con el incendio todavía presente en el ambiente: suelo caliente, paisaje calcinado y la sensación de estar en un lugar que acababa de ser atravesado por algo enorme.


Un dato clave define el nivel de tensión del día: el incendio fue declarado oficialmente extinguido minutos antes de comenzar la grabación con las mascaradas.


La primera incursión: imágenes reales del monte quemado

Antes del rodaje principal hicimos una primera visita para comprobar el estado real de la zona y organizar la logística con cuidado. Íbamos a ser un grupo grande y no queríamos molestar ni llamar la atención innecesariamente.


Aquel día el incendio seguía activo, y el ambiente estaba muy cargado: humo, polvo, viento y una sensación difícil de olvidar.

En la introducción del videoclip aparecen imágenes reales de esa primera incursión. En una de ellas se distingue una señal de tráfico donde puede leerse “El Arenal”. En otras se aprecia todavía fuego y humo.

Ese día el calor del terreno generaba remolinos de polvo y ceniza —conocidos popularmente como “mangas del diablo”— que en el paisaje negro parecían auténticas columnas vivas.


Un rodaje grande en un sitio delicado

El rodaje fue especialmente complejo por la participación de las mascaradas: unas 20 personas con sus atuendos más los acompañantes, la banda y el equipo técnico sumamos alrededor de 30 personas.




La logística fue complicada: el terreno estaba completamente calcinado, el incendio acababa de producirse. Actuamos con máxima prudencia, incluso recibimos un aviso técnico solicitando terminar lo antes posible y extremar precauciones. Nuestra prioridad absoluta fue que no ocurriera nada y que nadie sufriera ningún daño.


El esfuerzo de las mascaradas

Las personas de las mascaradas vistieron trajes muy pesados y extremadamente calurosos en una jornada abrasadora, con el ambiente todavía caliente por el incendio.

Aun así, estuvieron allí, caminaron, actuaron y sostuvieron una presencia imponente durante todo el rodaje.

Participaron personas de todas las edades: niños, jóvenes y mayores. Esa mezcla generacional refuerza la sensación de que lo que representan no es “una cosa de unos pocos”: es una cultura viva que se transmite.

Al finalizar, compartimos un pequeño refrigerio. Tras una jornada tan intensa, fue un momento sencillo pero muy necesario, que cerró el día entre paisanos y algunos acompañantes extranjeros, como Oliver y Adriana, de México. Cerramos así una buena tarde, pese a lo duro de las circunstancias, comentando las anécdotas de lo vivido.


Las mascaradas como guardianes del bosque

En el vídeo, las mascaradas no son decorado. Representan a los guardianes del bosque, la unión entre lo humano y la tierra, lo ancestral y lo presente.

Acompañan, observan, rodean y, en algunos momentos, se enfrentan a los músicos. Su presencia es imponente y casi espectral. No parece que te mire una persona, sino un ente de otro tiempo y otro lugar.

Saltan, bailan y se mueven como en un ritual: no como espectáculo, sino como denuncia silenciosa y llamada a las raíces.

Sus trajes incorporan elementos naturales: aperos de labranza, tejidos rurales, cornamentas y crines de caballo. En cámara, su fuerza se multiplica.

Con todo nuestro respeto y admiración, agradecemos profundamente a las Mascaradas de Ávila su ayuda. Para nosotros representan las raíces, el espíritu del bosque y la hermandad entre paisanos.


La Madre Tierra: caminar, mirar y estallar

La Madre Tierra camina sola al inicio por el paisaje desolado. Observa. Avanza.

Mira directamente a cámara, como pidiendo una explicación, y camina entre los personajes como si todos formasen parte de una misma cosa: tierra, sangre, historia y aviso.


No está tranquila. Hay furia, una herida profunda y una decisión clara: si no hay reacción, el escarmiento será letal. Está al límite.

Las mascaradas se alzan también en pie de guerra, reclamando lo que sienten suyo por derecho ancestral.



La elección

Al inicio, la Madre Tierra obliga a elegir. Es uno de los símbolos centrales del videoclip.

En una mano ofrece ceniza negra.
En la otra, semillas verdes de fresno.


Ahí se abre una lectura mitológica: el fresno como árbol de la vida, como símbolo de continuidad y regeneración. La elección no es estética, es moral y vital.

Y el mensaje que atraviesa la canción queda escrito en la frase final, que aparece ligada al título:

“Contigo o sin ti, yo seguiré aquí.”

Contigo o sin ti, la Naturaleza sigue. Quien decide su destino es el ser humano.

"Te veo agonizar, a rastras por mi fango..."

También cerca del final hay un primer plano de manos llenas de ceniza negra, como si la Madre Tierra no pudiera creerse lo que le están haciendo.


Confrontación y súplica

Las mascaradas caminan junto a los músicos y los observan fijamente. Es una denuncia silenciosa.

En una escena clave, Toño se arrodilla ante tres figuras —una de cada mascarada y de distintas edades— como pidiendo clemencia. La escena refuerza la idea de juicio y responsabilidad colectiva.


Artesanía real: corona, capa y fuego

La estética de la Madre Tierra se construyó con detalles hechos a mano:

  • La corona de flores se hizo artesanalmente con bayas, semillas y ramas recogidas en la ribera del río Adaja (Blacha) y en la Sierra de Ávila (Muñana).


  • La capa del personaje de Virginia (Madre Naturaleza) también se hizo a mano, quemando los bordes inferiores con un soplete de cocina, para que pareciera que también había sufrido la ira del incendio.

No es “atrezo”: es coherencia material. Está hecho con intención.


Decisiones creativas

Decidimos que era demasiado complicado grabar el vídeo con toda la banda “tocando” todo el tiempo con instrumentos, y por eso en este caso la voz gana protagonismo.

Además, quisimos dar toda la presencia posible a las mascaradas.

Aun así, nos pareció muy interesante contar con la imagen de Ángel en tomas de guitarra, especialmente en partes instrumentales y en el solo. Ahí el trabajo de cámara y montaje de Alex Grelha fue clave.



Julio y Toño aparecen en tomas más artísticas/simbólicas. Por ejemplo, cuando las mascaradas rodean al grupo y los cuatro músicos permanecen en el centro.






Sangre, espino y baquetas: lo visceral hecho con recursos reales

Hay escenas físicas y duras, y se cuidó que fueran realistas usando recursos cotidianos.

  • Julio tiene un momento muy potente cuando coge el alambre de espino con las manos y lo aprieta con fuerza, como clavándoselo en las palmas.

  • La sangre se preparó de forma casera para que tuviera textura realista, usando cosas al alcance: tinte alimenticio, miel, leche condensada, etc.

  • En el momento, al apretar el espino, se logró el efecto de que la sangre “escurriera” por el brazo.
  • Hay otra escena más visceral en la que Julio aparece con la cara sangrando.

  • Y otra imagen muy potente: Julio clava unas baquetas en el suelo y la misma sangre escurre por ellas.

Todo eso forma parte del lenguaje del vídeo: la naturaleza herida, el dolor, la culpa, el aviso.


El final: esperanza en tierra negra

Aunque el mensaje es duro, el vídeo deja espacio para la esperanza.

En el tramo final colabora Adriana García, interpretando un personaje vestido de blanco con las manos cerradas envolviendo algo.


Al final del vídeo, ese personaje abre poco a poco las manos y aparece un brote verde entre ellas, sobre tierra negra. La idea es clara y preciosa: la naturaleza se abre paso incluso en las condiciones más adversas.

Durante los créditos sigue apareciendo esa imagen del brote verde, y luego ya entra la información resumida del vídeo: agradecimientos y la dedicatoria.


Créditos completos

Formación y grabación del tema

  • Ángel Jiménez – guitarras
  • Juan Antonio Rodrigo – bajo
  • Julio César López (Julio Krash) – batería
  • Virginia Jiménez (Vir Engine) – voz

Colaboración especial

  • Rodrigo Pérez – teclados

Música: Kylowatios

Letra: Virginia Jiménez

Grabación musical: Estudios Alquimia, Rodrigo Pérez

Masterización: Sonimak Mastering

Idea y dirección de vídeo: Kylowatios

Grabación y edición de vídeo: Álex Grelha

Fotografía: Cris Meléndez


Mascaradas participantes

Con todo nuestro respeto y admiración, y un agradecimiento eterno por su ayuda:

  • Las Toras de El Fresno
  • Cucurrumachos de Navalosa
  • Harramachos de Navalacruz

Agradecimientos del proyecto

Mascaradas de Ávila, Caetra Crew -Adriana García, José Miguel López, Paola Jiménez-, Estudios de grabación Alquimia -Rodri Pérez-, Alex Grelha, Cris Meléndez Gómez, Sonimak Mastering, Dani Blanco, Adriana y Oliver (México), y a la familia y amigos que colaboran con la banda.


Dedicatoria

El vídeo está dedicado a la memoria de Fernando Carretero, anterior batería de Kylowatios, fallecido en 2025.


Un apunte del estreno y la difusión

El videoclip se estrena el 8 de enero de 2026. Ese mismo día la banda habla del proyecto y de la colaboración con las mascaradas en Cadena SER Ávila y Onda Cero Ávila.

¡GRACIAS!

Posdata: también hubo cosas curiosas y graciosas como...

Algún pequeño tropiezo sí que hubo... Bastante poco para lo difícil que resulta caminar con las máscaras y los sacos :)

Las increíbles palmeritas de Rosa como colofón final.

El móvil de Toño en el bolsillo, en su escena más épica, cayendo de rodillas ante las mascaradas XD

A falta de camiseta negra, Julio da la vuelta la que lleva y queda perfecto... salvo porque se ve la etiqueta XD

Esa sangre dulce...

¡Y esas "patas negras"!

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