viernes, 9 de enero de 2026

Historia y anécdotas del videoclip "Yo seguiré aquí"

“YO SEGUIRÉ AQUÍ”

Un videoclip grabado sobre ceniza, con el incendio aún presente, y con la colaboración de las Mascaradas de Ávila

El 8 de enero de 2026 se estrena el videoclip de Kylowatios para el tema “Yo seguiré aquí”, una pieza que forma parte del camino hacia su próximo álbum, No Doblegarás, y que nace como un proyecto reivindicativo: una denuncia directa por el mayor cuidado de la tierra y de los montes.

La canción habla de la Madre Naturaleza. No desde la postal bonita, sino desde el límite: desde la herida, la rabia y la advertencia.

Y para contar eso con verdad, el vídeo cuenta con la colaboración de las Mascaradas de Ávila, cuya presencia convierte el paisaje calcinado en un escenario ancestral: lo humano unido a la tierra, lo antiguo hablando con lo presente, y el bosque mirándonos con ojos que no parecen de este mundo.



El origen: cuando el fuego vuelve

Esta canción se empieza a fraguar en un lugar muy concreto: el incendio de La Paramera (agosto de 2021). Aquello dejó una marca que no se borró.

Cuatro años después, Ávila arde de nuevo. Esta vez el fuego devora, entre otros grandes parajes, los montes del Barranco de las Cinco Villas. Y en ese contexto, el mensaje se vuelve inevitable: la Madre Tierra puede regenerarse, sí, pero no tiene prisa. El que se queda sin tiempo es el ser humano.

Una frase lo resume todo, y atraviesa el proyecto de principio a fin:
“Ella no tiene prisa. Es nuestro tiempo el que se agota.”


La inspiración del título: “Nature is Speaking”

El título “Yo seguiré aquí” se inspira directamente en un vídeo que marcó el tono del tema: “Nature is Speaking”, de Conservation International (CI), con Julia Roberts interpretando a Mother Nature.

Después de un speech muy potente, aparece una frase que lo cambia todo. El mensaje, dicho desde la perspectiva de la Naturaleza, es esencialmente este (y aquí está el espíritu del tema):

“Como escojas vivir cada día, sea considerándome o ignorándome, a mí no me importa.
De un modo u otro, tus acciones determinarán tu destino, no el mío.
Yo soy naturaleza. Yo seguiré adelante.
Yo estoy preparada para evolucionar. ¿Lo estás tú?”

Ahí se entiende el corazón de la canción: no es una súplica, es una sentencia.


Dónde y cuándo se grabó

El videoclip se grabó el 18 de agosto de 2025 en distintas localizaciones del Valle del Tiétar:

  • Cuevas del Valle
  • El Arenal
  • Mombeltrán

Se grabó literalmente con el incendio todavía presente en el ambiente: suelo caliente, paisaje calcinado, y la sensación de estar en un lugar que acababa de ser atravesado por algo enorme.

Y hay un dato que define el nivel de tensión del día: el incendio fue declarado oficialmente extinguido minutos antes de comenzar la grabación con las mascaradas.


La primera incursión: imágenes reales del monte quemado

Antes del rodaje principal, el equipo hizo una primera visita para ver el estado real de la zona y, sobre todo, para organizar la logística con cuidado: iba a ser un grupo grande y no querían molestar, ni llamar la atención, ni hacer nada fuera de lugar.

Aquel día el incendio seguía activo (no estaba dado por extinguido), y el ambiente estaba muy cargado: humo, polvo, viento y una sensación difícil de olvidar.

En la introducción del videoclip aparecen imágenes reales de esa primera incursión. Son tomas donde ya se ve el monte quemado, y en una se distingue incluso una señal de tráfico donde puede leerse “El Arenal”. En algunas imágenes se aprecia todavía fuego y humo.

Ese día, además, el calor del terreno generaba remolinos de polvo y ceniza: lo que en lenguaje popular suele llamarse “mangas del diablo” (remolinos térmicos que se forman por el aire caliente que sube desde el suelo y levanta ceniza y polvo en espiral). En el paisaje negro, esos remolinos parecen literalmente columnas vivas.


Un rodaje grande, en un sitio delicado

El rodaje, sobre todo por la participación de las mascaradas, fue un despliegue importante:

  • Aproximadamente 20 personas de las mascaradas
  • Más la banda
  • Más equipo técnico
    En total, unas 30 personas, aproximadamente.

La logística fue complicada por razones evidentes: el terreno estaba calcinado, el incendio acababa de ocurrir y el entorno no estaba “para rodajes”. Se actuó con máxima prudencia y, de hecho, hubo un aviso oficial pidiendo terminar lo antes posible y extremar el cuidado. La preocupación principal era que no sucediera nada y que ninguna persona sufriera ningún daño.

Las zonas de trabajo estaban completamente calcinadas.


El esfuerzo de las mascaradas: calor, peso y entrega

Una de las curiosidades (y una de las cosas que más habla de su implicación) es que las personas de las mascaradas se pusieron trajes que pesan mucho y dan muchísimo calor en una jornada abrasadora, con muchos grados, con el ambiente todavía caliente por el incendio.

Aun así, estuvieron allí, participaron, caminaron, actuaron, y sostuvieron la presencia imponente que el vídeo necesitaba.

Además, los integrantes tenían edades muy diversas: desde niños, pasando por gente joven, hasta personas mayores. Esa mezcla generacional refuerza la sensación de que lo que representan no es “una cosa de unos pocos”: es una cultura viva que se transmite.

Al terminar, el equipo subió un pequeño refrigerio para todos. Después de una jornada tan intensísima, era lo mínimo. Y allí, ya con el día bajando, se quedaron charlando y comentando, pasando una muy buena tarde pese a lo duro del contexto.


Qué representan aquí las mascaradas: guardianes del bosque

En este videoclip, las mascaradas aparecen como una presencia que no es decorativa. La idea es clara: simular que son guardianes del bosque, la conexión entre lo humano y la tierra, lo ancestral y lo presente.

Aparecen pronto en el vídeo y su presencia es imponente, a veces incluso espectral.

No se siente que te mire una persona. Se siente que te observa un ente de otra dimensión, de otro espacio-tiempo.

A veces caminan con los músicos. A veces los rodean. A veces se enfrentan a ellos. A veces saltan y realizan movimientos y bailes rituales: no como show, sino como denuncia y como llamada a lo antiguo, como si quisieran atraer a los espíritus ancestrales para presenciar lo que está pasando.

Muchos trajes están formados por elementos naturales y objetos del entorno rural:

  • aperos de labranza
  • tejidos naturales habituales del campo
  • cornamentas de animales
  • crines de caballo…

Todo eso es impresionante de ver, y en cámara multiplica su fuerza.


La Madre Tierra: caminar, mirar y estallar

El vídeo comienza con la Madre Tierra caminando entre el paisaje desolado, como si estuviera recorriendo una herida.

En una escena aparece mirando a cámara como pidiendo una explicación, y también caminando entre los personajes y junto a ellos, como si todos fueran parte de una misma cosa: tierra, sangre, historia y aviso.

Los personajes (mascaradas) actúan de manera constante: mueven sus cencerros, amuletos, lanzas…

La Madre Tierra no está tranquila. En el relato se aprecia furia, una herida profunda, y una decisión: si no hay reacción, el escarmiento será letal. Está “en el límite”.

Las mascaradas, en paralelo, se alzan también en pie de guerra. Reclaman lo que sienten suyo por derecho ancestral.


La elección: ceniza negra o semillas verdes de fresno

Al inicio, la Madre Tierra obliga a elegir. Es uno de los símbolos centrales del videoclip.

En una mano ofrece ceniza negra.
En la otra, semillas verdes de fresno.

Ahí se abre una lectura mitológica: el fresno como árbol de la vida, como símbolo de continuidad y regeneración. La elección no es estética, es moral y vital.

Y el mensaje que atraviesa la canción queda escrito en la frase que aparece ligada al título:

“Contigo o sin ti, yo seguiré aquí.”

Contigo o sin ti, la Naturaleza sigue. Quien decide su destino es el ser humano.

Hay un primer plano de manos llenas de ceniza negra, como si la Madre Tierra no pudiera creerse lo que le están haciendo.


La tensión: confrontación, súplica y denuncia silenciosa

A lo largo del vídeo, las mascaradas caminan con los músicos, los observan fijamente. Es una denuncia silenciosa y un acompañamiento constante a la Madre Tierra.

Hay un punto en el que las mascaradas se enfrentan a los músicos. Es un tira y afloja simbólico: ¿qué estamos haciendo con nuestra naturaleza intrínseca?, ¿por qué no estamos defendiendo lo verdaderamente importante?

En un momento concreto, Toño se arrodilla ante tres figuras (una de cada mascarada) como pidiendo clemencia. Los personajes también son de distintas edades. Ese gesto refuerza la idea de juicio, de tribunal ancestral.


Artesanía real: corona, capa y fuego

La estética de la Madre Tierra se construyó con detalles hechos a mano:

  • La corona de flores se hizo artesanalmente con bayas, semillas y ramas recogidas en la ribera del río Adaja, concretamente en la localidad de Blacha.
  • La capa del personaje de Virginia (Madre Naturaleza) también se hizo a mano, quemando los bordes inferiores con un soplete de cocina, para que pareciera que también había pasado por el incendio.

No es “atrezo”: es coherencia material. Se nota que está hecho con intención.


Por qué la voz tiene más protagonismo

Decidieron que era demasiado complicado grabar el vídeo con toda la banda “tocando” todo el tiempo con instrumentos, y por eso en este caso la voz gana protagonismo.

Además, querían dejar todo el protagonismo posible a las mascaradas.

Aun así, les pareció muy interesante contar con la imagen de Ángel en tomas de guitarra, especialmente en tomas instrumentales y en el solo.

Y ahí el trabajo de cámara y montaje de Álex Grelha fue clave: consiguió un efecto muy interesante en el final del vídeo completándolo con tomas de Ángel a la guitarra.

El resto de compañeros aparecen en tomas más artísticas/simbólicas. Por ejemplo, cuando las mascaradas rodean al grupo y los cuatro músicos están en el centro.


Sangre, espino y baquetas: lo visceral hecho con recursos reales

Hay escenas físicas y duras, y se cuidó que fueran realistas usando recursos cotidianos.

  • Julio tiene un momento muy potente cuando coge el alambre de espino con las manos y lo aprieta con fuerza, como clavándoselo en las palmas.
  • La sangre se preparó de forma casera para que tuviera textura realista, usando cosas al alcance: tinte alimenticio, miel, leche condensada, etc.
  • En el momento, al apretar el espino, se logró el efecto de que la sangre “escurría” por el brazo.
  • Hay otra escena más visceral en la que Julio aparece con la cara sangrando.
  • Y otra imagen muy potente: Julio clava unas baquetas en el suelo y la misma sangre escurre por ellas.

Todo eso forma parte del lenguaje del vídeo: la naturaleza herida, el dolor, la culpa, el aviso.


El final: esperanza en tierra negra

Aunque el mensaje es duro, el vídeo deja espacio para la esperanza.

En el tramo final colaboró Adriana García, interpretando un personaje vestido de blanco con las manos cerradas envolviendo algo.

Al final del vídeo, ese personaje abre poco a poco las manos y aparece un brote verde entre ellas, sobre tierra negra. La idea es clara y preciosa: la naturaleza se abre paso incluso en las condiciones más adversas.

Durante los créditos sigue apareciendo esa imagen del brote verde, y luego ya entra la información resumida del vídeo: agradecimientos y la dedicatoria.


Créditos completos

Formación y grabación del tema

  • Ángel Jiménez – guitarras
  • Juan Antonio Rodrigo – bajo
  • Julio César López (Julio Krash) – batería
  • Virginia Jiménez (Vir Engine) – voz

Colaboración especial

  • Rodrigo Pérez – teclados
  • Cris Meléndez – fotografía

Música: Kylowatios

Letra: Virginia Jiménez

Grabación musical: Estudios Alquimia (Rodrigo Pérez)

Idea y dirección de vídeo: Kylowatios

Grabación y edición de vídeo: Álex Grelha

Cris Meléndez – Fotografía


Mascaradas participantes

Con todo el respeto y admiración, y un agradecimiento eterno por su ayuda:

  • Las Toras de El Fresno
  • Cucurrumachos de Navalosa
  • Harramachos de Navalacruz

Agradecimientos del proyecto

Mascaradas de Ávila, Caetra Crew, Adriana García, José Miguel López, Paola Jiménez, Estudios de grabación Alquimia, Álex Grelha, Cris Meléndez Gómez (fotografía), Sonimak Mastering, Dani Blanco, Adriana y Oliver (México), y a la familia y amigos que colaboran con la banda.


Dedicatoria

El vídeo está dedicado a la memoria de Fernando Carretero, anterior batería de Kylowatios, fallecido en 2025.


Un apunte del estreno y la difusión

El videoclip se estrena el 8 de enero de 2026. Ese mismo día la banda habla del proyecto y de la colaboración con las mascaradas en Cadena SER Ávila y Onda Cero Ávila.

jueves, 8 de enero de 2026

Yo seguiré aquí, ¡nuevo single y vídeo!

Este nuevo videoclip forma parte del camino que estamos recorriendo hacia el lanzamiento de nuestro próximo álbum, No Doblegarás. Un disco que estamos construyendo con calma, pensado desde el formato físico y entendido como una obra completa, no como una suma de canciones sueltas.

La canción que acompaña este vídeo habla de la Madre Naturaleza, del vínculo con la tierra y de la necesidad de cuidarla y respetarla. No desde un discurso teórico, sino desde algo mucho más sencillo y directo: la relación real que mantenemos con los montes, los pueblos y el entorno que nos rodea.

Para este videoclip hemos contado con la colaboración de las Mascaradas de Ávila, personas que mantienen vivas tradiciones ancestrales profundamente ligadas al mundo rural. Su presencia no responde a una búsqueda estética ni a una recreación folclórica, sino a una forma honesta de reforzar el mensaje de la canción desde lo simbólico y lo cultural.

Las mascaradas representan identidad, memoria y una manera de entender el territorio que conecta directamente con el espíritu de este tema. Su colaboración aporta verdad al proyecto y nos permite contar esta historia desde un lugar más arraigado y coherente.

Fue grabado en los montes del Barranco de las Cinco Villas, asolados el pasado verano por un dramático incendio provocado.

Este videoclip se estrena en un momento clave dentro de la preventa del disco, una etapa que estamos viviendo con especial ilusión y cuidado.

Seguimos adelante con No Doblegarás, defendiendo una forma de hacer música ligada a la tierra, a la identidad y al respeto por lo que somos y de dónde venimos.